PROXIMAS PRUEBAS (o intenciones)

Deshojando la Margarita


Ahora mismo estoy en el sofá, al lado de la calefacción mientras el termómetro en la calle marca 5,1º y truena. Tengo la rodilla envuelta en hielo, sobre todo por precaución y no por dolor. Ayer salí a correr como me había dicho el fisio, pero a los dos kilómetros noté alguna molestia en la misma zona así que para no forzar bajé el rítmo durante otros dos kilómetros y luego me puse a andar.

El caso es que el domingo tenía pensado ir a la Media Maratón de Vitoria, pero ahora estoy deshojando la margarita.

1º pétalo...Me quiere. Por un lado, debo hacer una tirada larga de una vez. En esta preparación para el maratón de Sevilla aún no he pasado de 14 kilómetros.

2º pétalo...No me quiere. Por otro lado está la rodilla. Es probable que por forzar y correr 21 kilómetros no le siente bien a mi rodilla y pueda acabar de fastidiarla y tener que dejar de pensar en Sevilla

3º pétalo...Me quiere. Es una Media Maratón muy llana, en la que es relativamente fácil hacer una muy buena marca, y creo que podrìa bajar la mía (1:36 en Bilbao).

4º pétalo...No me quiere. El tiempo. Las temperaturas previstas para el fín de semana son, literalmente, polares. Y el problema principal no es el frío, que tambien, sino el hielo. Tanto en la carretera como en la propia carrera, ya que para la hora de la carrera, algunas previsiones hablan de -8º

De momento seguiré dudando y deshojando mi margarita. Mañana volveré a probar a ver que tal me responde la rodilla, y decidiré.

Alabado sea el fisio

Al final, todos los que practicamos deporte acabamos teniendo que acudir al Fisio. Aunque no todos lo hacemos con la frecuencia que deberíamos y algunos sólo vamos cuando alguna parte de nuestro machacado y sufrido cuerpo protesta. El refranero dice que “Sólo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena”, y en la mayoría de los casos es cierto.
Yo sólo he ido en dos ocasiones. Una fue antes del Maratón de Bilbao de mayo de este año, mi primer maratón. A 10 días de la carrera, me torcí un tobillo. Después de un montón de días de entrenamiento, de mucho cansancio acumulado, de mucho sacrificio por mi parte y sobre todo de la familia, ves que por un mal paso se puede ir todo al garete. En el hospital me dijeron que tenía que estar 15 días con un vendaje compresivo y sin mover el tobillo.
Ya lo daba por perdido, pero me aconsejaron acudir al fisio. Lo primero que me dijo fue que estuviese tranquilo porque más rápido o más lento, el Maratón lo iba a correr.
Y así fue. Después de 4 sesiones y mucho hielo, conseguí acabar el Maratón.
Ayer fui de nuevo al fisio por una distensión del ligamento interior de la rodilla. Era la segunda sesión y ya no tengo ninguna molestia.

Esta tarde saldré a correr después de 10 días parado.

Alabado sea el fisio.